MMM...RICA SEDUCCIÓN

Cuando alguien cree haber encontrado a la persona que más se ajusta a ella, comienza a ejecutar una serie de rituales que tienen como finalidad atraer la atención y el interpes de ésta.
Podríamos decit que seducir es embargar o cautivar el ánimo. Lo que se pretende lograr es que alguien desee aquello a lo que inicialmente no aspiraba.
Mediante la seducción podemos hacernos objeto de interés para quien antes no éramos atractivos.
De la atracción sexual emana el deseo, que es el pretexto de la seducción. Con la seducción manifestamos nuestro deseo del otro e intentamos convertirnos en el objeto de su deseo.
La seducción es un comportamiento deliberadoo, una conducta ritualizada para alcanzar algo, un comportamiento que aspira a imponer una dirección al deseo. La seducción se manifiesta mediante la ceremonio del cortejo.
La atracción puede responder a una necesidad de descarga sexual en la que no estén onvolucrados los sentimientos, en tnato que la seducción apela a la intermediación de las emociones para generar el deseo.

La seducción recae en la CONDUCTA, reside en las miradas, en la forma de cominar, de hablr, de verstirse, de desvestirse, en los gestos y en la manera de decir las cosas.
El seductor anticipa las expectativas del otro tratando de aparecer a sus ojos como auqellos que la persona anhela y se muestra como el ser humana con que ésta desearía compartir una parte de su existencia; sin embargo, la seducción no es un engaño.

Podemos decir con afán práctico que existen dos tipos de seducción: el primero está basado en la petición y podemos llamarlo directo o declarativo. Se trata de las mil y unas manera de decir al otro directamente con la palabra "tú me gustas" "quiero ser tu pareja".
Y el segundo tipo, basado en crear en el otro la intención de acercarse, este estilo podemos llamarlo indirecto o propiciativo. ¿Tú cuál eres?
En fin, seducir es hacer las cosas de tal manera que esta persona quiera convencernos a nosotros de ellos. No es vencer una resistencia sino suscitar un deseo. Una actitud que suscita interpes por ser poco amenazadora y aparentar dejar las desiciones en manos del otro.
Algunas personas son muy buenas convenciendo, pero a la hora de la seducción se apoyan más en sus destrezas verbales, mientras que otras propician situaciones a partir del lenguaje sin palabra o de la sugestión de las palabras confusas.
Como sea que seducimos, ¿A quién no le gusta lograr seducir?, pero por otro lado ¿a quién no le encanta ser seducido?, mmm... que rico...

