NO TE EQUIVOQUES AL ELEGIR AMOR...
La verdad es muchas personas nos hemos equivocado muchas veces al elegir una pareja para compartir nuestra vida...
A muchas, su autoestimas les tiende una trampa y eligen a personas con menos de aquello que ellos consideran cualidades. Su pobre autovaloración le hace tener miedo a ser rechazado o abandonado y su elección de alguien que no alcanza su ideal pretende protegerlo de lo que teme. Piensa: "quien deseo me parece tan bueno que creo que se decepcionaría de mi y me dejaría". El problema no es que la deje, es que la persona que elige debido a este tipo de pensamientos no despertará admiración suficiente para sustentar el amor y el deseo sexual, ni permitirá que la relación se consolide.
Por otro lado hay quienes se sienten culpables por algo y eligen a parejas que les hacen sufrir. Y así existen las relaciones que se establecen como un mecanismo de autoagresión, no como una forma de pagar alguna culpa sino como una manera de dañarse a sí mismos, pero en esta ocasión no es el sujeto el que arremete contra sí mismo, sino que se vincula con alguien que se encargue de ello.
En fin, estos son sólo unos casos, por ello creo importante que una persona elija a su pareja entre gente que le guste físicamente; no refiriéndome a personas que entren en un canon estético socialmente definido, sino a que para su pareja han de ser atractivas y deseables.
La personalidad debe ser compatible y de igual manera han de considerarse el nivel académico, la actitud ante el trabajo, la capacidad productiva, las costumbres sexuales y las espirituales, y por último, los atributos familiares.
Entonces, a la hora de elegir:
1. Seleccione a alguien que le resulte físicamente agradable.

2.- Asegúrese de que la persona tiene las características de personalidad que le interesan. Su capacidad para dar y recibir afecto, su disposición a brinda respaldo y protección, el respeto que muestre por las formas de ser de los demás, su deseo de proyectarse al futuro y hacer planes de vida, la capacidad para compartir las decisiones importantes, su postura ante las relaciones de poder, etc., suelen ser muy importantes.

3.- Atienda al nivel cultura y académico, a la profesión; éstos son aspectos que han de ser considerados suficientes por quien elige. La relación de pareja exige un buen nivel de comunicación y cada persona necesita un interlocutor con quien compartir sus ideas y su visión del mundo. "No nos entendemos: lo que para mí es importante, él no lo valora" es una queja demasiado común.

4.- Fíjese en su actitud ante la producción y el dinero. Los aspectos económicos rigen la vida social de las personas y no pueden ser despreciados sin consecuencias. Una persona puede ser despilfarradora o excesivamente ahorrativa, puede tener dinero sin producirlo (por ejemplo haberlo heredado). Es prudente evaluar los propios sentimientos ante estas situaciones.
5.- Fíjese en la actitud ante el trabajo. Hay una gama muy amplia entre aquellas personas a las que no les agrada trabajar hasta quienes trabajand aún durante el sueño y suelen generar emociones muy diversas en quienes tiene que compartir su vida con ellos.
6. Infórmese acerca de sus preferencias sexuales, su capacidad para negociar hábitos, su disposición a crear e inventar nuevos juegos y situaciones, entre otros aspectos.
7.- Asegúrese de las preferencias religiosas y espirituales pueden ser compatibles sin sacrificios.
8. Observe su actitud ante su familia y ante la propia, y evalúe su capaciddad para negociar y redefinir algunas costumbres de la vida familiar previa.
Generalmente la selección es inconsciente, por eso los invito a hacerlo de manera consciente, no para que la gente se pasee por ahí con una lista de chuequeo en la mano, tratando de ver quién le cuadra mejor según un inventario de atributos.
Es importante ser exigente en algo tan fundamental como es elegir a alguien para compartir no una buena cantidad de años, sino todos los que nos quedan de vida!!!.


Grace dijo
realmente muy bno.
saludos,G.
3 Mayo 2009 | 04:11 AM